La Dra. Janna Gerwitz O'Brien, del capítulo de Minnesota de la Academia Americana de Pediatría, habla sobre el impacto de los agentes federales dentro de las instalaciones de salud en Minnesota durante una conferencia de prensa el 20 de enero de 2026. Credit: Aaron Nesheim | Sahan Journal

Esta semana, más de 40 médicos que representan a los principales sistemas y organizaciones de salud de Minnesota se reunieron para denunciar cómo la intensa presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado está perjudicando a los pacientes.

A medida que proliferan las historias de agentes de ICE obstaculizando la atención médica, el miedo ha pasado a ser la prioridad por encima de la salud, señalaron los médicos. Los pacientes están faltando a sus citas en cifras “alarmantes” y dejando sus recetas olvidadas en las farmacias.

“La gente tiene miedo hasta de contestar el teléfono”, afirmó la senadora estatal Alice Mann (demócrata de Edina), quien también es médica, en la conferencia de prensa del martes en el Capitolio del Estado de Minnesota. “La gente está dejando su salud en segundo plano”.

La Dra. Janna Gewirtz O’Brien, profesora adjunta de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota, comentó que este temor genera dilemas diarios en la práctica clínica.

“Un ejemplo sencillo: cuando trabajaba en la sala de recién nacidos de un hospital e intentaba dar de alta a los bebés —un día que debería ser el mejor para cualquier familia—, uno de los bebés necesitaba volver al hospital para una revisión al día siguiente”, relató. “El bebé estaba listo y sano, pero la familia miró por la ventana y dijo: ‘ICE está afuera. Si nos vamos, no volveremos bajo ninguna circunstancia’. La gente tiene miedo de entrar, tiene miedo de salir, y el personal teme ser detenido, incluso teniendo un estatus legal”.

Los médicos afirmaron que están haciendo todo lo posible para garantizar un acceso seguro. Muchos llaman para dar seguimiento a los pacientes que no llegan a sus citas. Sin embargo, señalaron que, con los agentes de ICE ignorando las leyes, algunas situaciones están fuera de su control.

“Incluso si decimos que protegemos su información, es posible que no tengamos el poder de hacerlo bajo la administración actual”, advirtió el Dr. Nathan Chomilo, pediatra de HealthPartners en la Clínica Park Nicollet de Brooklyn Center Brookdale.

¿Qué debe hacer si teme que buscar atención médica pueda ponerle en peligro? Hablamos con médicos, un farmacéutico y otros expertos en salud para averiguarlo.

Atención de rutina o no urgente

“Estamos viendo que más pacientes solicitan opciones virtuales”, comentó Maria Medina, directora de iniciativas de equidad en M Health Fairview.

Los sistemas hospitalarios, incluido M Health Fairview, están ampliando esas opciones para incentivar a las personas a mantenerse conectadas con la atención médica, señaló.

Algunos médicos y sistemas se están comunicando con los pacientes para ofrecer estas alternativas. Sin embargo, los doctores también sugieren que tú mismo puedes preguntar a tu proveedor qué aspectos de tu cuidado pueden gestionarse en línea. Incluso si ya tienes una cita presencial programada, puedes llamar y solicitar que la cambien a una consulta de telemedicina.

Las opciones suelen incluir citas por teléfono o video. Algunos sistemas ofrecen recursos adicionales en línea: en M Health Fairview, “las consultas electrónicas (E-visits) están disponibles las 24 horas, los 7 días de la semana, para decenas de afecciones menores y no requieren una cita ni el traslado a la clínica”, explicó Medina. Los pacientes responden preguntas a través de una plataforma en línea y un proveedor da seguimiento con un plan o recomendación.

También puedes acceder a la telemedicina a través del programa de Medicaid del estado, el cual está disponible sin copagos, señaló Chomilo.

Medicamentos

Existen diversas formas de obtener sus medicamentos sin necesidad de salir de su hogar o de su vehículo, según explican médicos y farmacéuticos que atienden a poblaciones vulnerables en clínicas comunitarias —y la lista de opciones sigue creciendo—. Sus recomendaciones son:

  • Optimice sus medicamentos: Cambie sus recetas de 30 días a 90 días para reducir la frecuencia con la que debe recogerlas. Si su receta tiene resurtidos vigentes, es probable que el farmacéutico pueda realizar este cambio; de lo contrario, pida a su médico que ajuste la receta a la cantidad máxima permitida. Muchas farmacias cuentan también con “programas de sincronización de medicamentos”, que le permiten recoger todas sus recetas en una sola visita.
  • Opte por el envío a domicilio o por correo: Muchas farmacias, desde las grandes cadenas hasta las farmacias independientes locales, ofrecen opciones de entrega. Las tarifas varían, pero algunas ofrecen el servicio de forma gratuita.
  • Cambie de farmacia: Si su farmacia actual no ofrece estos servicios, cámbiese a una que sí lo haga. Primero, consulte con su proveedor de seguros, ya que los copagos pueden variar entre establecimientos.
  • Llame antes para procesar su resurtido: Muchos pacientes acuden personalmente a solicitar sus resurtidos, pero este trámite casi siempre puede realizarse por teléfono. Esto reducirá el tiempo que debe pasar dentro del establecimiento.
  • Pida ayuda a un conocido: En la mayoría de los casos, cualquier persona que sepa su nombre y fecha de nacimiento puede recoger sus recetas. (Puede consultar más detalles en el sitio de M Health Fairview).
  • Si decide acudir en persona: Tenga en cuenta que muchas farmacias ofrecen servicio de entrega en la acera (curbside) o por ventanilla (drive-thru).
  • Manténgase informado: Los médicos señalan que están organizando servicios adicionales para garantizar el acceso seguro a los medicamentos y a otros cuidados. “Parte de esto se basa en la infraestructura que establecimos desde el Covid, y otra parte se está expandiendo”, comentó Gewirtz O’Brien. Debido al temor a posibles represalias, algunos sistemas de salud no publicitan estos servicios abiertamente, por lo que ella recomienda llamar directamente a su consultorio médico para obtener más información.

Finalmente, algunos proveedores sugieren que los pacientes lleven consigo una lista de sus medicamentos recetados. Su clínica puede facilitarle un listado completo.

Salud mental

“Es fundamental que todos cuidemos de nosotros mismos —mental, emocional y físicamente—, especialmente en tiempos de estrés”, afirmó Medina. “Para mí, en lo personal, esto significa tomar descansos de las noticias y las redes sociales, conectar con mis seres queridos y la comunidad, y descansar lo suficiente”.

El trauma puede derivar en problemas de salud física a largo plazo, señaló Chomilo, y aclaró que ni siquiera es necesario experimentar el trauma de primera mano para verse afectado.

“Es una preocupación real que lo que los niños ven y presencian en las escuelas, guarderías o con sus familias pueda causar un trauma vicario”, explicó.

Los padres pueden ayudar a mitigar los efectos de estas experiencias hablando con sus hijos. Chomilo ofrece a las familias estas pautas de la Universidad de Colorado para orientar la conversación.

Los niños perciben la energía no verbal de los adultos, añadió: “Por ello, mientras nosotros como padres cargamos con este peso, los niños lo sentirán”. Es vital aprender a hablar sobre el tema y comunicarse con los hijos para reducir parte de ese estrés.

También puede encontrar recursos adicionales abiertos al público, como capacitaciones de primeros auxilios psicológicos que “se enfocan en fortalecer la resiliencia comunitaria y ayudar a las personas a sobrellevar el estrés y la incertidumbre”, concluyó Medina.

Estos eventos, que “comparten herramientas prácticas para el afrontamiento y la conexión”, son gratuitos. Puede consultar las fechas y la información de registro en los portales locales de salud.

Atención de urgencias y emergencias

Aunque las leyes de privacidad del paciente deberían protegerle dentro de las salas de examen en clínicas y salas de emergencia, diversos proveedores médicos denuncian que el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) ha estado violando estas normativas.

Si no está seguro de las políticas de su hospital, Chomilo sugiere buscar señales que garanticen la seguridad en el sitio web del sistema de salud o en la sala de espera.

“En Park Nicollet, reiteramos nuestro compromiso con la seguridad y la privacidad, reafirmando que todos son bienvenidos, incluidos y valorados; además, no preguntamos sobre el estatus migratorio”, afirmó.

Añadió que la mayoría de los proveedores de salud en las Twin Cities mantienen posturas similares: “Estamos aquí para atender a los pacientes según sus necesidades. Si no ve señales de esto en su proveedor —si no está claro en su sitio web o en la sala de espera—, le sugeriría ser cauteloso. Pero si ve estos mensajes con claridad, eso debería darle tranquilidad”.

No obstante, Gewirtz O’Brien señaló que en una era de falta de respeto a la ley, es difícil ofrecer una garantía absoluta.

“Desearía que todos los hospitales pudieran considerarse totalmente privados, pero algunos tienen áreas que son públicas y otras privadas”, explicó Gewirtz O’Brien. “Los hospitales están haciendo todo lo posible por mantener a todos a salvo. Pero incluso los hospitales que prohíben la entrada al ICE suelen estar rodeados por agentes externos”.

Usted también puede minimizar el tiempo de espera. Algunos sistemas, como el de Park Nicollet, permiten registrarse en línea para urgencias y esperar su cita en casa. También es posible consultar los tiempos de espera antes de acudir para evitar las horas de mayor afluencia.

Al llegar a urgencias, puede solicitar en la recepción ser trasladado a una sala de pacientes de inmediato, aunque Chomilo advirtió que no siempre es posible acceder a esta petición. Otra opción, según Gewirtz O’Brien, es acudir acompañado de un amigo o un voluntario de alguna organización de ayuda mutua.

Lo más importante es sopesar los riesgos de un posible encuentro con el ICE frente a los riesgos para su salud.

Si presenta una verdadera emergencia médica, no espere. “Si tiene dificultad para respirar, debilidad extrema, deshidratación, desmayos, dolor en el pecho o el peor dolor de cabeza de su vida, no debe demorarse”, enfatizó Chomilo. “Esas condiciones pueden arrebatarle de su comunidad mucho más rápido que el propio ICE”.

“Por favor, llame primero”, insistió Gewirtz O’Brien. “Si un profesional le indica que debe venir, haremos hasta lo imposible por protegerle. Pero llame antes y venga solo si es estrictamente necesario. Encontraremos la manera de que llegue de forma segura”.

Impacto a largo plazo en la atención y la confianza

Durante los años del COVID-19, el retrasar la atención médica resultó perjudicial para la salud de diversas maneras. Los médicos temen que la interrupción actual pueda tener impactos negativos similares.

“La razón por la que la atención médica ocupa un lugar de alta estima en nuestra sociedad es porque las personas confían en que, al acudir al médico o ser atendidas por un enfermero o terapeuta, se respetarán sus mejores intereses en términos de privacidad, confidencialidad y enfoque en su salud”, señaló Chomilo. “La erosión de esa confianza se aceleró durante la pandemia, y esto la debilita aún más”.

“Reconstruir la confianza toma tiempo”, afirmó. “Ya hemos estado trabajando para reparar el vínculo con las comunidades marginadas. Hemos estado dando pequeños pasos y logrando avances, pero esto simplemente pone todo en pausa y nos hace retroceder”.

Sheila Mulrooney Eldred writes stories about health equity for Sahan Journal. As a freelance journalist, she has written for The New York Times, the Washington Post, FiveThirtyEight, NPR, STAT News and...