Manifestantes se enfrentaron con agentes del orden público locales y federales en Lake Street y Bloomington Avenue este martes, cuando agentes uniformados y armados se apostaron frente a un restaurante mexicano.
Testigos dijeron al Sahan Journal que la actividad se centró en el edificio que alberga a Taquería y Birriería Las Cuatro Milpas, que tiene apartamentos encima.
La acción policial contó con la presencia de más de 30 agentes con placas del FBI, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de EE. UU. (ATF, en inglés) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés). También estuvieron presentes escuadrones de la policía de Minneapolis.
La policía de Minneapolis publicó en su cuenta de X que se estaba llevando a cabo un operativo federal y que acudieron al lugar para proteger a la multitud que comenzaba a congregarse. El departamento indicó en X que no participaba en la aplicación de la ley migratoria y que no se le notificó con antelación sobre dicha actividad.
“Ellos (las autoridades federales) no tienen la obligación de mostrarme ninguna orden judicial. Las órdenes judiciales están selladas”, dijo el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara, a una multitud de manifestantes en la Lake Street alrededor de las 12:50 p. m., cuando la mayoría de los agentes y sus vehículos ya se habían retirado del lugar.

En una publicación en Facebook, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, dijo que la redada estaba relacionada con una “orden de allanamiento criminal por drogas y lavado de dinero” y que no se realizaron arrestos.
Pero Jason Chávez, miembro del concejo de la Ciudad de Minneapolis quien se unió a una multitud de al menos 100 manifestantes y organizadores comunitarios afuera del restaurante, criticó la participación del MPD en el operativo.
“Hablaban de la ejecución de una orden judicial y de que no era del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas)”, dijo Chávez. “Pero luego vimos a gente con placas de ICE puestas”.
“Cuando hay gente que llega a nuestros barrios con armas de combate, con placas del Departamento de Seguridad Nacional y del ICE, y el Departamento de Policía de Minneapolis literalmente cierra los perímetros para ayudarlos. Eso es moralmente incorrecto”, dijo Chávez.
En un comunicado de ICE emitido el martes por la tarde, el agente especial a cargo de St. Paul, Jamie Holt, afirmó que la investigación era la primera en Minnesota como parte de un grupo de trabajo de Seguridad Nacional que investiga el narcotráfico, la trata de personas y otros casos penales complejos. El comunicado no ofreció detalles sobre el objetivo de la investigación.
La declaración enumera al FBI, la DEA, la ATF, el IRS y la policía local como sus socios en la operación.

Luis Argueta, director de comunicaciones de Unidos MN, un grupo local de defensa de los latinos en Minnesota, comentó que uno de sus edificios de oficinas está al otro lado de la calle y que alrededor de las 10 a. m., el personal presenció cómo la policía de Minneapolis establecía un perímetro alrededor de la Taquería y Birriería Las Cuatro Milpas. Argueta añadió que los agentes les informaron que tenían una orden judicial de allanamiento para el negocio y que se trataba de un operativo “federal”.
“La orden era solo para el negocio”, dijo Argueta frente a la Taquería y Birriería Las Cuatro Milpas. Los inquilinos que viven en el piso de arriba no fueron arrestados durante el registro, añadió.
Una llamada a Las Cuatro Milpas realizada por este medio el martes por la mañana no obtuvo respuesta, y la línea telefónica pareció estar desconectada más tarde ese mismo día.
“Las emociones son válidas”, dijo Argueta sobre los manifestantes que llegaron al lugar. “Creo que es muy claro que la comunidad quiere apoyarse mutuamente y que existe la oportunidad para que eso suceda de una manera más disciplinada”.
La multitud rodeó los vehículos blindados y coreó “¡Vergüenza!” a los agentes federales que transitaban por la intersección de la Bloomington Avenue y la Lake Street. Los residentes arrojaron botes de basura y muebles viejos a la calle para bloquear el paso a los vehículos blindados y a los agentes, quienes utilizaron irritantes químicos al menos en dos ocasiones para dispersar a la multitud.

En la Lake Street, un grupo con equipo táctico del FBI forcejeó con varios manifestantes y empujó a una mujer al suelo. En respuesta, los agentes rociaron gas pimienta contra los manifestantes. Al menos tres manifestantes fueron vistos con esposas flexibles en las muñecas.
Ryan Pérez, organizador de Communities Organizing Latine Power and Action (COPAL, en inglés), dijo que su organización fue notificada de una presencia policial en Las Cuatro Milpas alrededor de las 11:30 a.m. Confirmó haber visto agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional en el lugar.
Jen Johnson se enteró de la medida de allanamiento a través de los vecinos y una red de ayuda mutua, y se dirigió a la intersección al mediodía.
“¿De verdad que esto es necesario?”, preguntó. “Frecuentamos negocios de esta zona. Me importa la gente que trabaja y vive aquí… Me da total asco”.
Dijo que los oficiales formaron una cadena humana y no permitieron que nadie viera los arrestos que realizaban.
“Me alegra ver que hoy, vino gente que vive aquí”, dijo.
Kya Concepcion, de Black Visions, estuvo entre los manifestantes que salieron a la calle el martes para dejar claro que las fuerzas federales del orden no son bienvenidas en el barrio. La zona sur de Minneapolis es un lugar de integración racial, dijo Concepcion, y los vecinos no tolerarán que se ataque a sus vecinos latinos.
“Esto es Minneapolis, cariño, nosotros protestamos”, dijo Concepción.
Al ver a la Policía de Minneapolis y a los agentes del Condado de Hennepin en la escena, Concepcion se enojó porque para ella, es una señal de que ni Frey ni el gobernador Tim Walz están trabajando para garantizar que las fuerzas del orden locales no colaboren con las agencias federales.
Janice Naranjo se enteró de la redada por Facebook y acudió de inmediato a la Lake Street para dar testimonio. Dijo que ver la gran presencia de las fuerzas del orden federales en el vecindario la hace sentir insegura. Sus hijos van a la escuela cerca y le preocupa lo que esta acción significa para la comunidad latina local.
“Es injusto el trato que reciben las personas aquí”, afirmó Naranjo.

La redada tendrá un efecto disuasorio en la comunidad latina, dijo un trabajador de un restaurante mexicano en el Mercado Central, quien pidió que solo se le mencionara por su apellido, Cruz. Normalmente está muy ocupado durante el almuerzo, pero el martes se unió a la multitud que observaba la redada y protestaba. Fue triste de ver, dijo.
“Esto asusta a todos”, dijo. “Ven la redada y no quieren venir aquí. Va a ser malo para el negocio”.
Erika Zurawski, del Comité de Acción por los Derechos de los Inmigrantes de Minnesota, dijo que la demostración de fuerza en el corazón de la comunidad latina de la ciudad fue intencional.
“Seguiremos saliendo y no permitiremos que nadie sea arrestado en silencio”, dijo Zurawski.

