La Directora Ejecutiva de Nueva Visión Latinoamérica, Christian Palacios, fotografiada aquí el 22 de agosto de 2025, está siendo investigada por la Fiscalía General de Minnesota por cobrarle dinero a familias locales para obtenerle visas turísticas a sus familiares en México. Credit: Aaron Nesheim | Sahan Journal

Christian Palacios, ubicada en el centro del escenario del restaurante Los Sánchez en Crystal durante una reciente tarde de verano, llamando los nombres de las familias que se reunían con sus seres queridos por primera vez en décadas. 

Uno a uno, Palacios anunció los nombres de los familiares de México, quienes aparecían por detrás de un escenario y abrazaban a sus seres queridos residentes en Minnesota. Sonaba una música emotiva mientras los familiares les entregaban rosas a sus parientes y grababan la celebración. Muchos rompieron a llorar.

“¡Aplauso, por favor! (Applaud, please!),” resonaba la voz de Palacios en el micrófono después de cada encuentro. 

Para las 10 familias que celebraban, esa noche fue la culminación de un proceso de varios años que les costó a cada uno de ellos entre miles y decenas de miles de dólares. 

La empresa de Palacios, Nueva Visión Latinoamérica, cobra a inmigrantes en Estados Unidos con el fin de obtenerles visas turísticas estadunidenses de 10 años a sus familiares en México. Varios clientes de Palacios contactaron a Sahan Journal para denunciar a la empresa por estafa. Algunos han pagado hasta $2,700 dólares y han esperado hasta ocho años para que sus familiares obtuvieran la visa; expertos en inmigración afirman que el costo no debería superar más de cientos de dólares y que la espera suele ser de aproximadamente un año. 

La gran mayoría de los clientes de Nueva Visión son inmigrantes indocumentados, según uno de los antiguos socios comerciales de Palacios. Esto hace que sea casi imposible para estos clientes viajar a su país natal para visitar a sus familiares. 

“La contraté porque trajo aquí a los padres de mis amigos y pensé que me ayudaría a traer a los míos”, dijo Priscilla, exclienta de Nueva Visión. “Ella sabía sobre nuestra situación aquí.”

Varios antiguos clientes de Nueva Visión presentaron denuncias ante sus departamentos de policía locales a principios de este año. La disputa llegó hasta la Fiscalía General de Minnesota y se abrió una investigación sobre la empresa la cual todavía sigue en curso. Además, Palacios y su antiguo socio, Raúl Zepeda, se han echado la culpa el uno al otro por todos los problemas de la empresa. 

Palacios sostiene que la mayoría de sus clientes quedan satisfechos y que no le preocupa la investigación que el Fiscal General está llevando a cabo en su contra.

 “No tengo nada que ocultar”, declaró Palacios al Sahan Journal. 

Hablan exclientes de Nueva Visión 

Palacios no carece de clientes que la apoyan. Abi Mendoza se encontraba entre los clientes que celebraron en el restaurante Los Sánchez. Ella le pagó a Nueva Visión para que trajeran a su padre y a su tía, un proceso que implicó varios altibajos. El proceso demoró cinco años y le costó entre $10,000 y $15,000 dólares por las dos visas, dijo Mendoza. 

Según el Departamento de Estado de los Estados Unidos, el costo de una visa turística de 10 años cuesta $185 dólares. Obtenerla suele demorar entre 12 y 18 meses, según Ana Pottratz Acosta, abogada de inmigración y profesora de la Facultad de Derecho de Mitchell Hamline, cuyos familiares han obtenido visas de turismo. 

A principios de este año, Mendoza, frustrada, compartió una publicación viral en Facebook acusando a Palacios de estafar a los clientes. 

“Decían que ella había robado mucho dinero y que se había comprado una mansión”, dijo Mendoza sobre su decisión de compartir la publicación. “Compartí la historia. Ella me envió un mensaje inmediatamente.”

Cinco mujeres que residen en el sur de Minnesota – Martha, Taide, Priscilla, Sandra y Maribel – se unieron para compartir sus historias con Sahan Journal. Afirman que Christian Palacios, directora de Nueva Visión Latinoamérica, les cobró dinero prometiéndoles obtener visas de turista a sus familiares en México, pero tras años de espera nunca les cumplió.
Cinco mujeres que residen en el sur de Minnesota – Martha, Taide, Priscilla, Sandra y Maribel – se unieron para compartir sus historias con Sahan Journal. Afirman que Christian Palacios, directora de Nueva Visión Latinoamérica, les cobró dinero prometiéndoles obtener visas de turista a sus familiares en México, pero tras años de espera nunca les cumplió. Credit: Joey Peters | Sahan Journal

Palacios agilizó el trámite de las visas y recuperó la confianza de Mendoza. Ahora, Mendoza ya no cree en los rumores e incluso planea utilizar de nuevo los servicios de Palacios para otros de sus familiares. Mendoza calificó el trabajo de Nueva Visión con familias como la suya como vital.

“Creo que si lo necesitamos”, dijo Mendoza. 

Sin embargo, otros clientes de Nueva Visión tienen una opinión diferente. 

“Queremos que ella pague por lo que nos ha hecho,” dijo Martha, quien le pagó a Nueva Visión $1,500 dólares en cuatro años para obtenerle una visa de turista a su suegra, lo cual nunca sucedió. 

El esposo de Martha no ha visto a su madre de 74 años, quien reside en Veracruz, México, desde hace 26 años. Perder el dinero fue un golpe duro para la familia de Martha. “Trabajamos duro para conseguirlo,” dijo. Sin embargo, añadió que “habría pagado el doble” por la garantía de reunir a su esposo con su madre.  

“Así somos los Latinos,” dijo Martha sobre la prioridad que se le da a la familia. 

En cambio, su marido está “triste y decepcionado,” y su madre está deprimida, dijo Martha. 

Martha y otras cuatro mujeres que viven en el sur de Minnesota – Taide, Priscilla, Sandra y Maribel – se unieron para compartir sus historias con Sahan Journal. Cada una de ellas presentó una denuncia ante la policía contra Nueva Visión alegando fraude. Sahan Journal solo publica los nombres de las mujeres debido a que son inmigrantes indocumentadas de México. 

 En 2019, Taide intentó conseguir una visa para sus padres a través de Nueva Visión. Desde ese entonces le ha pagado a la empresa $2,700 dólares. A principios de este año, rompió su relación con la empresa después de que Palacios, según ella, incumpliera demasiadas promesas. 

“Me da rabia, porque podría haber usado ese dinero para mis hijos,” dijo Taide. “Mis hijas están en la universidad. No me pidieron ayuda porque vieron mi situación, pero hubiera preferido haberles dado a ellas ese dinero en vez de a esa mujer para sus cirugías, su casa y todo lo demás que compró.” 

 Las cinco mujeres dijeron que varios otros clientes de Nueva Visión en el área metropolitana de las Ciudades Gemelas han presentado denuncias policiales similares este mismo año, lo que finalmente provocó la investigación del Fiscal General de Minnesota. 

El portavoz de la Fiscalía General, Brian Evans, confirmó la investigación y animó a cualquier persona “que sienta haber sido perjudicada” por Nueva Visión Latinoamérica o Nueva Visión Multiservicios, una empresa de preparación de impuestos que también dirige Palacios, a presentar una queja en línea ante la oficina. 

Palacios defendió su trabajo en una entrevista que tuvo con Sahan Journal, comparando la labor de su empresa con la de una agencia de viajes y culpando a Zepeda de los problemas. 

“Todas estas personas están siendo manipuladas por Raúl Zepeda,” dijo Palacios, refiriéndose a su antiguo socio. “Él es el que está detrás de todo esto porque quiere manchar mi imagen.” 

Zepeda negó las acusaciones. 

“Varias personas se me han acercado y me han contactado durante el último año para hablar de esto, y les he ayudado con información y cosas así. Por ejemplo, solicitándoles que llamen a la embajada para confirmar el estatus de sus citas, pero yo no he buscado a nadie para esto”, declaró Zepeda al Sahan Journal. “La verdad es que no quiero tener nada que ver con (Palacios); creo que es una persona peligrosa.”

Palacios argumentó que si las mujeres que se quejaron ante Sahan Journal hubieran permanecido como clientas de Nueva Visión, probablemente habrían terminado recibiendo las visas para sus familiares. 

Palacios afirmó que Nueva Visión no garantiza que los familiares de sus clientes van a recibir una visa. 

“Nunca garantizamos el éxito de nuestros servicios, solo conseguimos una cita en el consulado estúdiense para aplicar y solicitar la visa”, dijo Palacios. “Después de eso, ya nada más depende de nosotros”. 

“Pensé que valía la pena para poder ver a mi madre”

Sandra se convirtió en clienta de Nueva Visión en el 2017 tras conocer a Palacios en la Iglesia de la Encarnación – Sagrado Corazón, ubicada en el sur de Minneapolis. Recurrió a la empresa con la esperanza de obtener una visa para su madre, a quien no ha visto desde que salió de México en el 2005 rumbo a los Estados Unidos. 

Sandra estima que le ha pagado a Nueva Visión unos $1,700 dólares en los últimos ocho años. Los cargos iniciales que Sandra pagó no tenían una explicación clara, como la “cuota de suscripción”, que costó $164 dólares, y el “derecho a la tarifa de la visa”, que costó $470 dólares. Le cobraron cargos similares a lo largo de muchos años. 

“Nunca cuestioné esos pagos”, declaró Sandra al Sahan Journal. “Pensé que valía la pena hacerlo para poder ver a mi madre.” 

Todo culminó el otoño pasado cuando Nueva Visión canceló abruptamente una entrevista en la embajada de Estados Unidos, planeada desde hacía tiempo, para su madre en Guadalajara, México, por la que Sandra había pagado una tarifa adicional de “ajuste” de $650. Según Sandra, Palacios explicó que la embajada había reprogramado la cita y que no había sido culpa de Nueva Visión.

“Ella publicó un comunicado de la embajada, pero a mí no me pareció legítimo”, dijo Sandra. “Me sentí desilusionada y frustrada porque mi madre ya tenía hecha la idea de que venía a verme”.   

La madre de Sandra aún no ha obtenido la visa. Los pagos fueron un gran esfuerzo para Sandra, quien trabajaba en una fábrica en ese entonces. 

Los familiares se abrazan en una ceremonia de reunificación patrocinada por Nueva Visión Latinoamérica y celebrada en el restaurante Los Sánchez de Crystal el 19 de julio de 2025. Credit: Dymanh Chhoun | Sahan Journal

Lo mismo le ocurrió a Maribel, de 44 años, quien se convirtió en clienta de Nueva Visión en el 2019. Quería obtener una visa para su padre, a quien no ve desde el 2006. Su padre, quien vive en Veracruz, México, tenía una cita con la embajada de Estados Unidos en el otoño del 2024. Maribel dijo que Palacios le había dicho que la embajada de Estados Unidos había cancelado abruptamente la cita. Ella ahora cree que Palacios nunca había programado la cita. 

“Es muy frustrante”, declaró Maribel al Sahan Journal. [Palacios] dijo que [mi padre] tenía una cita, y pensé: “bueno, ya puedo ver a mi papa.” Cancelaron la cita una semana antes. ¿Por qué juega con nuestras emociones?”.

Maribel, una madre que se queda en casa y cuyo esposo trabaja en una fábrica, estima que le pagó a Nueva Visión $1,300 dólares a lo largo de varios años. Terminó su relación con Nueva Visión a principios de este año.  

Taide contó una historia similar, afirmando que Nueva Visión también canceló abruptamente varias citas que tenían sus padres en la embajada de Estados Unidos las cuales estaban todas programadas el año pasado. Taide, de 44 años, dijo que luego se enteró de una investigación sobre Nueva Visión publicada por Conexión Migrante, un medio de comunicación de la Ciudad de México.

“Después, comencé a aceptar que me estaban estafando”, dijo Taide. 

Zepeda alegó que esto es una tendencia con Palacios.  

“Dos o tres días antes de la supuesta fecha de la cita, [Palacios] les dijo que la embajada había cambiado la fecha otra vez, cuando la embajada nunca hace eso”, dijo el. “Nunca cambian ni cancelan las citas. Después les cobró más dinero y les dijo que estas cosas estaban fuera de su control, que no podía hacer nada más.”.

Priscila, de 42 años, pagó $650 dólares a lo largo de cuatro años a Nueva Visión por una visa para su padre, a quien no ve desde el 2002. A medida que el proceso se prolongaba, Priscila dijo que a veces veía publicaciones en las redes sociales de familias que habían sido reunidas a través de Nueva Visión. 

“Veo gente en línea junto con ella y lloro”, dijo Priscila, quien trabaja en un hotel como supervisora de limpieza. “Me alegro por ellos y de que hayan tenido éxito, pero estoy furiosa conmigo misma. Me siento estafada”.

Las cinco mujeres que hablaron con Sahan Journal dijeron que Palacios las expulsó de un grupo de WhatsApp para clientes de Nueva Visión una vez que empezaron a expresar sus inquietudes. La mayoría de las mujeres también dijeron que sus familiares enviaron sus documentos de identificación a la oficina de Nueva Visión en México para fines del trámite de sus visas y que aún no se los han devuelto. 

¿Esquema de fraude de “notario”?

Acosta, profesora de derecho de Michell Hamline, planteó varias preguntas sobre las prácticas comerciales de Nueva Visión. 

“Esto parece ser un esquema de fraude de notario”, dijo Acosta, señalando el alto precio que cobra Nueva Visión. “Siento mucho escepticismo con este tipo de servicio”. 

El tipo de visa que Nueva Visión ayuda a sus clientes a obtener es la B1/B2. Se emiten para fines de turismo y tienen una vigencia de hasta 10 años, lo que le permite al titular visitar y permanecer en los Estados Unidos hasta por seis meses. 

El proceso para obtener una visa de turista B1/B2 es relativamente sencillo, dijo Acosta. En primer lugar, no requiere que una persona aquí en los Estados Unidos patrocine al solicitante. 

“Realmente, lo único que implica es programar una cita con el consulado en su país de origen y luego presentarse a una entrevista consular, donde un representante del Departamento de Estado lo entrevista y decide si se aprueba o no su solicitud de visa”, explicó Acosta.  

Acosta agregó que podría ser útil para los solicitantes utilizar un servicio que les ayude a preparar la documentación requerida para la solicitud de la visa para así “demostrar que el familiar que solicita la visa tiene los medios necesarios para cubrir todos sus gastos mientras esté en los Estados Unidos”.

Añadió que la hostilidad de la administración del presidente Donald Trump hacia la inmigración probablemente resulte en que el Departamento de Estado de los Estados Unidos aumente el escrutinio del proceso B1/B2. 

Palacios afirmó que Nueva Visión ofrece otros servicios además de ayudar a los familiares de sus clientes a obtener visas.

“El trabajo también incluye organizar la información y completar los formularios del solicitante, porque a menudo no saben cómo hacerlo, y eso es algo que yo sí sé hacer”, dijo Palacios. “También incluye enseñarles cómo realizar una entrevista, qué decir al hablar con la persona en el consulado, qué no decir; todo eso”. 

Palacios añadió que Nueva Visión se encarga del transporte a la embajada, los boletos de avión y las estadías en hoteles, si es necesario. Con clientes que se encuentran en diferentes partes de los Estados Unidos, los costos de sus servicios también dependen del Estado que tiene planeado visitar el familiar. 

Ella organiza ceremonias de reunificación para clientes en Chicago, Nueva York y Los Ángeles. Con frecuencia, los medios de comunicación locales en español de esas ciudades cubren las reunificaciones. En otras ocasiones, se puede ver a Palacios en un podcast de Chicago promocionando a Nueva Visión junto al músico Mexicano Armando Celis, quien promociona una marca de tequila. 

Palacios comentó que incluyó la ceremonia de reunificación como la culminación del proceso de las visas para “organizar un evento especial con el fin de celebrar la reunificación de las personas”.

“Sentí que no hacer nada al respecto era restarle importancia a la situación”, dijo Palacios. “Así que se me ocurrió la idea de organizar estas ceremonias, y a la gente le encanta, están muy agradecidos, y les hace sentirse especiales”.

Agregó que el costo por cliente para formar parte del evento es de $3,000 dólares. 

Palacios culpa a su exsocio

Nacida en Estados Unidos, Palacios se crio en México, en el estado de Morelos, de donde provienen la mayoría de los inmigrantes mexicanos en Minnesota. Regresó a vivir a los Estados Unidos en 2005.

Palacios, de 34 años, ha forjado una sólida reputación dentro de la comunidad latina de las Ciudades Gemelas. Además de Nueva Visión, que también ofrece servicios de impuestos, es propietaria de Mi México Querido, un restaurante mexicano ubicado en el sur de Minneapolis, el cual también tiene un local en el pasadizo elevado del centro de Saint Paul. Ella también oficia bodas. 

Christian Palacios, Directora Ejecutiva de Nueva Visión Latinoamérica, fotografiada en una ceremonia de reunificación familiar el 19 de julio de 2025.
Christian Palacios, Directora Ejecutiva de Nueva Visión Latinoamérica, fotografiada en una ceremonia de reunificación familiar el 19 de julio de 2025. Credit: Dymanh Chhoun | Sahan Journal

Palacios es una figura frecuente en los medios de comunicación locales hispanohablantes y en las redes sociales, incluyendo la emisora de radio La Raza. 

Hacia finales de 2010, Palacios se dio cuenta de que muchos de los inmigrantes latinos en Minnesota y otros lugares no habían visto a algunos de sus familiares desde que habían llegado a Estados Unidos. Con su experiencia viviendo y haciendo negocios en ambos países, pensó que era la persona indicada para ayudar a las familias inmigrantes. Fundó Nueva Visión en 2019.

“Al principio, lo hacíamos casi como un pasatiempo”, dijo Palacios. “Pero cuando las cosas empezaron a marchar bien, decidimos dedicarnos por completo al negocio”. 

Fundó la empresa junto con Zepeda, quien en ese entonces vivía en Morelos, México. Dividieron sus tareas entre países: Palacios buscaba familias inmigrantes en Estados Unidos y Zepeda se contactaba con sus familiares en México y los guiaba en el proceso de la visa. La colaboración funcionó bien durante los primeros años. 

Palacios ahora culpa a Zepeda de todos los problemas de la empresa. Lo acusó de malversar 9 millones de pesos mexicanos de la empresa, unos $500,000 en moneda estadunidense actual, y de huir con el dinero. También afirmó que él estaba detrás del escándalo en las redes sociales donde la acusaban de estafar a sus clientes. 

“Él está manipulando a estas personas para que digan estas cosas, y a ustedes, los medios de comunicación, solo les interesa eso y no mencionan a todas las personas que he ayudado en los últimos años”, dijo Palacios. 

Palacios sostuvo que la gran mayoría de sus clientes que buscan obtener una visa quedan satisfechos, y que su trabajo dentro de la comunidad no se limita solo a Nueva Visión. 

“He pagado la renta de personas que no tenían como pagarla durante la pandemia”, dijo. He hecho donaciones, regalos, he organizado celebraciones, y a ustedes, los medios de comunicación, no les interesa saber nada de eso. Lo mismo ocurre con la Fiscalía General de Minnesota; solo les interesa lo negativo”.

En una entrevista con Sahan Journal, Zepeda, quien ahora reside en la Ciudad de México, negó las acusaciones de Palacios. Dijo que Palacios trabajaba en los Estados Unidos buscando clientes mientras él trabajaba en México gestionando el papeleo y programando citas en el consulado para los familiares de los clientes. Luego, les orientaba sobre lo que debían decir durante la entrevista. 

Nueva Visión obtenía la mayor parte de sus ganancias mediante el cobro de los pasajes de avión para llegar a Estados Unidos, dijo Zepeda. 

A medida que el negocio y las ganancias aumentaban, dijo Zepeda, Palacios comenzó a vivir un estilo de vida lujoso que incluía autos de lujo, una casa bonita, y viajes. 

“Su estilo de vida se había vuelto más caro y necesitaba tener con qué financiarla”, dijo Zepeda. 

Entonces llegó la pandemia de COVID y las embajadas cerraron temporalmente. Para ese entonces, Nueva Visión había trabajado ya con 11,000 clientes, 4,000 de los cuales aún tenían familiares que necesitaban que les programaran su cita para la entrevista de la visa, según Zepeda. Sin embargo, Palacios aún quería seguir aceptando y cobrarles a más clientes. A medida que aumentaba el número de clientes, Palacios comenzó a decirles a muchos de ellos que las citas de sus familiares con la Embajada de Estados Unidos se cancelaban a último momento, dijo Zepeda. 

“La embajada no hace eso. Nunca cambian las fechas de las citas”, dijo. “Luego terminó cobrándoles más y les dijo que estas cosas estaban fuera de su control, que no podía hacer nada más”.

Por esa época, según Zepeda, Palacios también empezó a aumentar significativamente el precio de los boletos de avión, superando su precio real, llegando a cobrarle a los clientes hasta $4,500 dólares por persona. Zepeda dejó de trabajar con Palacios en 2021 y ahora dirige su propio negocio similar. Aseguró que nunca les cobra a sus clientes más de $1,200 dólares por boleto de avión. 

Cuando dejó de trabajar para Nueva Visión, Zepeda relató que empezó a recibir amenazas de muerte por teléfono de personas desconocidas. 

“Recibí llamadas, mensajes de texto y mensajes en las redes sociales”, dijo. “Decidí irme de Morelos por esa misma razón, y finalmente el acoso cesó”.

Palacios comentó que ella también recibe amenazas de muerte y acoso en línea, todo lo cual se lo atribuye a Zepeda. Algunas personas incluso han ido a su casa a acosarla, afirmó.  

Problemas financieros

Los registros judiciales muestran que el banco donde Palacios tiene su cuenta la demandó recientemente por pagos atrasados de un Bentley Bentayga 2022, que ella compró por $183,000, y un Dodge Charger Hellfire 2021, que compró por $93,000. Ambas demandas fueron resueltas a principios de este año. 

Palacios también se atrasó en el pago de $2,100 en impuestos prediales a principios de este año por su casa en Woodbury, valorada en $600,000, según los registros fiscales del Condado de Washington. 

En 2023, el propietario del edificio de Bloomington donde se encuentra la sede de Nueva Visión demandó a Palacios por $426,000 en pagos de alquiler retrasados por un local comercial donde se planeaba abrir una nueva sucursal de su restaurante Mi México Querido. Palacios acusó a los propietarios del tal local de alquilarle un local que no cumplía con las normas de un restaurante. El caso fue resuelto extrajudicialmente. 

Los familiares se abrazan en una ceremonia de reunificación celebrada en el restaurante Los Sánchez de Crystal, patrocinada por Nueva Visión Latinoamérica, el 19 de julio de 2025.
Los familiares se abrazan en una ceremonia de reunificación celebrada en el restaurante Los Sánchez de Crystal, patrocinada por Nueva Visión Latinoamérica, el 19 de julio de 2025. Credit: Dymanh Chhoun | Sahan Journal

Palacios dijo que sus críticos están utilizando sus problemas financieros pasados para atacarla injustamente. 

“Se están metiendo en mis finanzas personales”, dijo. “No vivo como una reina, pero creo que tengo derecho a vivir la vida que quiero vivir”.

Sin embargo, los cinco antiguos clientes de Palacios, residentes del sur de Minnesota, esperan que se rindan cuentas a través de la investigación del Fiscal General. 

Martha dijo que no le importar recuperar su dinero. 

“Solo quiero que deje de jugar con las emociones de la gente”, dijo Martha sobre Palacios. 

Para algunos, la oportunidad de traer a sus familiares a Estados Unidos se ha cerrado. Cuando Priscila inició el proceso hace seis años para reunirse con su padre, él tenía 65 años. Hoy en día, su salud se ha deteriorado y ya no puede caminar ni viajar. Ella terminó su relación con Nueva Visión en 2024.

“Le dije que ya no podíamos más”, dijo Priscila entre lágrimas. 

El reportero de Sahan Journal, Alfonzo Galván, contribuyó a este reportaje. 

Joey Peters is the politics and government reporter for Sahan Journal. He has been a journalist for 15 years. Before joining Sahan Journal, he worked for close to a decade in New Mexico, where his reporting...