El Ayuntamiento de Minneapolis aprobó, el jueves y por unanimidad, una actualización a la ordenanza municipal sobre puestos callejeros de comida. La nueva ordenanza ampliará los lugares habilitados para puestos y permitirá a los titulares de licencias vender en hasta tres puntos distintos.
Esta nueva ordenanza forma parte de una serie de medidas que la ciudad está tomando para abordar la proliferación de vendedores ambulantes de comida de los últimos años. Muchos de ellos son inmigrantes que no tienen permiso para trabajar legalmente en Estados Unidos.
Algunos de los vendedores ambulantes más visibles son inmigrantes ecuatorianos que vendían fruta en las medianas de las carreteras. Otros vendían comida caliente en parques locales intentando evadir la vigilancia municipal.
La ciudad reforzó tanto el acceso a la información como la aplicación de la ley, y el consejo aprobó fondos en diciembre para iniciar un programa que ayude a los vendedores ambulantes a establecer legalmente sus negocios.
“Realmente queremos que [la ordenanza] se apruebe antes de los meses de verano para que nuestros vendedores puedan salir a la calle”, dijo el concejal Jason Chavez, uno de los promotores de los nuevos cambios, junto con el concejal Aurin Chowdhury.
Después de la reunión del jueves, los miembros del consejo fueron recibidos por más de dos docenas de vendedores ambulantes.
“Gracias a ustedes”, dijo Gloria Gonzalez. “No podríamos haberlo logrado sin ustedes”.
Gonzalez vendía tamales en Minneapolis antes de que los inspectores de la ciudad cerraran sus operaciones.
Comentó que justo antes de dejar de vender, había comprado un carrito nuevo para atender mejor a sus clientes. Ahora, Gonzalez dijo que podrá modificarlo y volver a usarlo una vez que obtenga su licencia.
Jovita Morales, líder del Movimiento Inmigrante de Minnesota, afirmó que la actualización de la ordenanza representa un avance para los vendedores ambulantes sin licencia, quienes se han reunido regularmente desde el otoño pasado después de que algunos recibieran repetidas multas.
“La aprobamos, pero esto es solo el comienzo”, dijo a los vendedores. “Necesitamos estudiar, obtener permisos y ver cómo ahorrar dinero para comprar carritos”.

Más vecindarios
La ordenanza actualizada ampliará las zonas donde se permiten carritos ambulantes, desde el centro y algunos corredores comerciales, como Lake Street y Chicago Avenue, hacia la mayoría de los corredores comerciales de la ciudad.
Algunas de las nuevas ubicaciones incluyen Penn Avenue en el norte de Minneapolis, Lyndale Avenue South, desde el Walker y atraviesa Uptown, y Central Avenue, un próspero corredor comercial en el noreste de Minneapolis.
Chowdhury y Chavez señalaron que la ciudad ahora debe asegurarse de que los costos de las licencias para los vendedores ambulantes sean asequibles y que los vendedores cumplan con las normas. Indicaron también que se ha seleccionado a una organización sin fines de lucro para que ayude a los vendedores a cumplir con la nueva regulación.
La organización sin fines de lucro utilizará $150,000 en fondos que el Ayuntamiento incluyó en el presupuesto de este año para lanzar un programa de subvenciones y cumplimiento para vendedores ambulantes.
La ordenanza exige que los titulares de licencias mantengan un lugar permanente dentro de los límites de la ciudad donde preparen todos los alimentos y bebidas que se venden en el carrito. La nueva regulación, además, exige a los vendedores devolver sus carritos diariamente a ese lugar para su limpieza y mantenimiento.
Tras la reunión del jueves, Chowdhury hizo un llamado al público indicando que los vendedores seguirían necesitando ayuda adicional.
“Necesitan cocinas accesibles certificadas para preparar sus alimentos, necesitamos apoyo para conseguir carritos y apoyo financiero para asegurar que los vendedores tengan acceso al equipo que necesitan”, dijo Chowdhury.
En la reunión del jueves, los miembros del consejo expresaron su entusiasmo por la posibilidad de ver a vendedores ambulantes en sus distritos vendiendo comida.
“Puedo comprar agua fresca”, dijo Chowdhury. “También me entusiasma ver otras opciones de comida de diferentes miembros de la comunidad que se han interesado en ofrecer estos servicios”.
La concejal LaTrisha Vetaw, quien representa partes del norte de Minneapolis, dijo que estaba deseando probar nuevas comidas callejeras. “Los vendedores ambulantes con licencia en North Side están muy entusiasmados con los cambios”, dijo.
Chavez explicó que habrá un período de transición en el que se encuestará a los vendedores sobre las comidas que venden para que puedan agregarse a la lista de alimentos aprobados.
Actualmente, la lista se limita a hot dogs, helados artesanales y alimentos envasados.
“Estoy emocionado por que estos carritos de comida lleguen a toda la ciudad para mostrar la gastronomía cultural que tenemos, y además asegurar que más personas tengan acceso a buena comida”, dijo Chavez.
Los vendedores deberán tener sus ubicaciones y equipos aprobados. Todos los vendedores ambulantes deberán usar un carrito no motorizado certificado que pueda ser impulsado y operado por una sola persona.
No se les permite operar a menos de 60 metros de una escuela pública o un parque. Sin embargo, pueden obtener un permiso diario de la Junta de Parques y Recreación, que limita el número de vendedores por parque. Los permisos diarios cuestan desde $35 durante la semana, y $100 los fines de semana.
El horario de los puestos ambulantes también se está modificando para asemejarse al de los food trucks. Los puestos pueden operar de 6:00 am. a medianoche, excepto aquellos cerca de edificios residenciales, cuyo horario está limitado de 7:00 am. a 10:00 pm.

Vecinos preocupados por la creciente presencia de vendedores ambulantes
Si bien la ordenanza contó con mucho apoyo en el Ayuntamiento, también hubo quienes se opusieron a la expansión de los puestos de vendedores ambulantes y presentaron comentarios por escrito.
Según algunos comentarios públicos presentados ante la ciudad, algunos residentes estaban preocupados por la creciente presencia de vendedores en el Parque Powderhorn.
El parque ha sido un punto de encuentro para ecuatorianos que venden comida caliente. Sarah Rorvick, residente del Distrito 9, publicó un comentario en línea afirmando que los vendedores cercanos han estado causando congestión vehicular y mencionó varias “grandes parrillas humeantes echando humo frente a las casas” en la zona.
El Parque Powderhorn fue el lugar con más multas a vendedores ambulantes, con 17, pasadas entre enero de 2023 y diciembre de 2024.
Las quejas del público mencionaron vendedores que bloqueaban el acceso a aceras, ciclovías y cruces peatonales, además de casos por exceso de velocidad y e inseguridad en el manejo de las cocinas.
“Había un grupo de niños jugando al fútbol en la calle justo al lado de esta camioneta y los dos calderos de aceite hirviendo. ¡Pudo haber ocurrido un accidente fatal!”, decía otro de los comentarios.
Chávez también presentó, el jueves, una moción para establecer una longitud mínima de alero de al menos 30 cm. para los toldos que usarán los vendedores para cubrir sus carritos.
Según Chávez, el código municipal no especifica la longitud del toldo ni exige la cubierta, pero la enmienda se realizó debido a los comentarios en la audiencia pública.
Chávez explicó que el toldo está diseñado para proteger los alimentos, a los vendedores y a los clientes durante el mal tiempo.
Chowdhury también presentó una moción para reducir la zona de separación entre los carritos y las escuelas públicas K-12 de 500 a 200 pies y así estar alineados con la normativa para food trucks.
Ambas mociones fueron aprobadas.
El alcalde Jacob Frey había manifestado previamente su apoyo a la ordenanza revisada, y lo reiteró en un comunicado el jueves.
Afirmó que la ordenanza revisada equilibra la salud y la seguridad públicas a la vez que amplía las opciones de comida en Minneapolis.
“Esta ordenanza empodera a los nuevos emprendedores, en particular a los inmigrantes y a las personas de color, para que hagan crecer sus negocios y aseguren un futuro mejor para sus familias”, declaró.
