Gonzalo Torres smiles at a lake shore in Minneapolis. Torres remains in ICE custody in Louisiana despite signing a voluntary deportation agreement on Jan. 8, 2026. He was arrested by ICE in Burnsville on Jan. 6, 2026. Credit: Photo courtesy of Constanza Palma

Gonzalo Torres estaba listo para abandonar los Estados Unidos. Ahora, se encuentra atrapado en una cárcel de Luisiana.

Torres, de 29 años, y su novia Constanza Palma, habían construido una vida en Minnesota, trabajando en múltiples empleos y alquilando un apartamento en Burnsville. Sin embargo, ante el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Twin Cities este año, planearon regresar a su natal Chile a principios de febrero.

El 6 de enero, Torres salió a tomar fotografías de los vehículos de la pareja para ponerlos a la venta. No regresó. Múltiples unidades llenas de agentes de ICE irrumpieron en el estacionamiento y lo arrestaron. Palma no se dio cuenta en ese momento, pero tras notar que llevaba unos 30 minutos fuera, comenzó a buscarlo.

“Miré por la ventana y vi nuestros dos carros afuera; nuestra vasito para tomar café estaba como arriba del carro”, relató Palma a Sahan Journal. “Imagino que estaba sacando cosas del auto para sacarle fotos y dejó la taza ahí cuando pasó todo esto”.

Torres, quien se había quedado más tiempo del permitido por su visa, firmó un acuerdo de deportación voluntaria el 8 de enero. Según Palma, le dijeron que sería enviado de regreso a Chile para el 15 de enero.

No obstante, tras la cancelación de tres vuelos, Torres permanece bajo custodia en el Centro Correccional Richwood en Luisiana, de acuerdo con los registros de ICE, sin un cronograma claro para su retorno. Su familia habló con él por última vez el 29 de enero, el día después de que su vuelo de deportación más reciente fuera cancelado a último minuto.

Torres es uno de los más de 3,000 inmigrantes arrestados por agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza en Minnesota durante la “Operación Metro Surge”, la cual el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha calificado como la mayor acción de control migratorio en la historia de los Estados Unidos.

Su consentimiento para ser enviado de inmediato a su país de origen es el resultado que el DHS y los funcionarios de la administración Trump afirman buscar; sin embargo, semanas después, Torres vive en lo que ha descrito a sus familiares como condiciones horribles, sin una señal clara de cuándo terminará su sufrimiento.

Su familia no ha podido comunicarse con él en más de una semana. La última vez que hablaron, él les contó que los baños de la cárcel estaban desbordados de excrementos y que tenía que comer en el suelo, afirmó Palma.

“Gonzalo no merece estar incomunicado con su familia, no merece estar detenido por tanto tiempo”, expresó Palma.

Los intentos de Sahan Journal por contactar a Torres en el centro de detención han sido infructuosos hasta ahora. Por su parte, ICE y el DHS no han respondido a las solicitudes de comentarios.

Palma y la madre de Torres, Erika Ríos, hablaron con Sahan Journal desde Santiago de Chile, donde esperan su llegada. Torres se mudó a Minnesota en 2021; Palma lo hizo un año después.

Salida voluntaria

Palma buscó y llamó a Torres insistentemente cuando él no regresó al departamento aquel 6 de enero. Tras hablar con un vecino del edificio, este le comentó que había hablado brevemente con Torres, pero que lo había visto por última vez media hora antes. En ese momento, la madre y la hermana menor de Torres estaban de visita en Minnesota; todas comenzaron a llamarlo y enviarle mensajes, mientras el miedo crecía por minuto. Según relató Palma, esa hora de incertidumbre se sintió como una eternidad.

Finalmente, supieron de él. Torres les contó que cinco vehículos repletos de agentes de ICE lo habían cercado en el estacionamiento para trasladarlo al Edificio Whipple, cerca del aeropuerto. Torres explicó que cooperó en todo momento con los oficiales que lo rodearon.

“Era como si fuera uno de los peores criminales, uno de los más buscados en la lista negra del FBI”, comentó Palma.

Antes de ingresar al edificio, los agentes le permitieron anotar un número de teléfono de su celular. Debido a que Torres había excedido el tiempo de estancia de su visa, el personal de ICE le notificó que no tenía derecho a un abogado ni a un proceso judicial, de acuerdo con el testimonio de Palma.

Antes de firmar su salida voluntaria el 8 de enero, Torres consultó si podía costear su propio pasaje de avión de regreso a Chile, pero la petición fue rechazada. Según los registros judiciales de Minnesota, el historial de Torres solo cuenta con una condena por una falta menor: conducir sin licencia.

Al principio, Torres aceptó la salida voluntaria con tranquilidad; después de todo, ya planeaba volver y le habían asegurado que estaría en un vuelo en menos de una semana. Fue trasladado a El Paso, Texas, donde su primer vuelo fue cancelado el 15 de enero. Posteriormente, el 25 de enero, lo enviaron a Luisiana para un vuelo de repatriación que también terminó siendo cancelado.

Gonzalo Torres, left, with his mother, Erika Rios, during the Christmas season. Torres remains in ICE custody in Louisiana despite signing a voluntary deportation agreement on Jan. 8, 2026. He was arrested by ICE in Burnsville on Jan. 6, 2026. Credit: Constanza Palma

El 28 de enero, se programó un tercer intento para que Torres volara a Chile desde un aeropuerto en Luisiana. Todo parecía indicar que finalmente regresaría a casa.

Ese mismo día, Palma había programado su propio viaje de retorno, con la esperanza de reencontrarse tras semanas de separación. Un amigo la llevó al aeropuerto; ella temía que ICE pudiera arrestarla en el trayecto o dentro de la terminal, pero logró abordar su vuelo. No fue hasta que aterrizó en Chile que se enteró de que Torres nunca llegó.

El avión en el que debía viajar Torres había presentado fallas mecánicas.

“Estaba a punto de subir al avión cuando los mandaron de regreso al centro correccional de Richwood”, dijo Palma.

“Por favor, sácame de aquí”

En el mismo centro de detención de Luisiana, otros ciudadanos chilenos acompañan a Torres mientras esperan un vuelo de regreso. La espera podría prolongarse.

Palma y Ríos se pusieron en contacto con el Consulado de Chile en Houston, Texas. Allí, los funcionarios les informaron que solo se realiza un vuelo de deportación al mes hacia Chile y que actualmente hay decenas de compatriotas esperando su turno. Aunque mantienen la esperanza de que el próximo traslado sea cerca del 10 de febrero, temen que pueda ser cancelado nuevamente.

El Consulado de Chile en Houston no ha respondido a las solicitudes de información por parte de la prensa.

Las condiciones dentro de la prisión son precarias, según relató Palma. Torres informó a su familia que, en ocasiones, se han producido cortes de electricidad y de agua corriente.

Un artículo de USA Today publicado en octubre de 2025 detalla las deplorables condiciones en el Centro Correccional de Richwood, citando informes sobre porciones de comida insuficientes y servidas frías, frijoles rancios y graves deficiencias en las prácticas de higiene.

“Me dijo: ‘Por favor, sácanos de aquí’”, comentó Palma. “Con la última llamada que él estaba como muy angustiado, muy frustrado por toda esta situación”.

A Palma y Torres les gustaba vivir en Minnesota. Estaban siempre ocupados y, aunque el frío era intenso, sentían que valía la pena durante el resto del año, recordó ella.

Torres se desempeñaba como barman y camarero en un restaurante peruano en Burnsville; además, trabajaba en una empresa de paisajismo, donde cortaba el césped en verano y quitaba nieve en invierno, explicó Palma.

La pareja trabajaba arduamente y tenía un círculo pequeño de amigos. Torres, quien en su juventud fue una destacada figura del tenis en Chile, solía jugar en los parques públicos de Twin Cities.

Ríos y su hija visitaron Minnesota por primera vez durante la Navidad. Sabían que Torres planeaba regresar a Chile por su cuenta y querían conocer el lugar donde había vivido los últimos cuatro años. Ríos describió a Torres como un buen hijo y un hombre amable que enviaba dinero a su hogar y que adora profundamente a su hermana menor.

“Ha sido una angustia muy grande sin saber respuestas,” declaró Ríos a Sahan Journal.

Andrew Hazzard is a reporter with Sahan Journal who focuses on climate change and environmental justice issues. After starting his career in daily newspapers in Mississippi and North Dakota, Andrew returned...